













Y para rematar el día, mi padre ha llegado de los Ángeles cargadito de regalos, abundantemente de Abercrombie.
Esto intentará compensar que me pierda esta noche uno de los conciertos de mi vida, Panic at the Disco & Simple Plan. Los que estéis en Madrid y tengáis el placer de acudir, disfrutarlo.
Un saludo, y seguid veraneando!


¿No es genial estar en pleno verano del 67?
Estamos en Ibiza con un pañuelo en la cabeza y un vestido blanco. Vamos a dejar los estampados florales a un lado, por hoy.
Después de años paseando por la isla blanca, no me había fijado en esos míticos vestidos ibicencos predominantemente blancos, hasta hace pocos días que volví a ese maravilloso rincón del mediterráneo. Y por cierto, son estupendos, largos, cortos, sin mangas, palabras de honor, todos, y lo mejor es que este es su verano. Podemos disfrutar al máximo de ellos, sin preocuparnos absolutamente por nada, ya que estaremos fantásticas con cualquiera de ellos, bueno, con cualquiera tampoco, pero estoy segura de que la mayoría sienta bien, y además comodidad absoluta.
Estos vestidos significan tranquilidad y libertad, mezcla de la esencia mediterránea y la cultura hippie. Perfectos para pasear por las tardes en el paseo marítimo, para ir a la playa, e incluso para esas noches de fiesta.
Es lo que no puede faltar este verano en tu armario.
Aquí os dejo algunas de las colecciones de diseñadores ibicencos.
FRANCISCA FERRER.
LOPETA.
MARU GARCIA. 